HAMILTON, ESTRATEGIAS Y NEUMÁTICOS

12 05 2008

Cualquier excusa es buena para arrearle un sablazo a Lewis Hamilton. La estrategia a tres paradas en Estambul se debió a una exigencia de Bridsgestone y no a los cálculos de los cerebros informáticos de McLaren o a la petición del subcampeón del mundo. Según los técnicos de proveedor japonés, los neumáticos del inglés, sobre todo el delantero derecho, que soporta una presión formidable durante la curva 8, padecieron una delaminación excesiva durante los entrenamientos libres y la sesión de calificación. Ante el riesgo de que una de las ruedas explotara, Bridgestone obligó al británico a realizar tres paradas. Ningún otro piloto tuvo que ajustar su estrategia por este motivo, lo que ha provocado un alud de críticas hacia el subcampeón del mundo. “Romperruedas” es una de las lindezas que le han dedicado a Hamilton.

El pilotaje agresivo del británico ayuda a degradar las gomas más de lo que sería deseable. Cierto. Pero no lo es menos que el MP4-23 destroza los neumáticos de lo lindo. Un detalle trascendental para comprender la decisión de Bridgestone, que pasa inadvertido para los que afilan la lengua y la pluma y disparan sobre todo lo que envuelve al inglés.

Hay muchos que todavía no le han perdonado a Hamilton los supuestos errores que cometió al amparo del tito Ron.




LA PASIÓN TURCA DE MASSA

11 05 2008

Un piloto nunca olvida la primera vez que gana una carrera. Está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya ha pasado a la historia de la Fórmula 1, donde sólo unos pocos esculpen su nombre en el libro de los elegidos. La primera vez de Felipe Massa llegó en 2006, en Estambul, y desde entonces mantiene un idilio inquebrantable con el trazado turco: tres poles y tres triunfos consecutivos, el último hoy mismo con una suficiencia espléndida.*

El brasileño ha espabilado a ritmo de crítica. Cuando más arreciaba, Massa consiguió lo que parecía una quimera: centrarse en el pilotaje y olvidar el ruido que le rodeaba. Dos victorias y un segundo en las últimas tres carreras devuelven el crédito a un piloto desacreditado tras Malasia.

Massa conservó el primer lugar en la salida, ajeno al barullo que se formó a sus espaldas, evitó el cuerpo a cuerpo con Hamilton sabedor de la estrategia del británico, pilotó con solvencia y conservó en los últimos giros el propulsor del Ferrari con la mirada puesta en Mónaco. Triunfo, pole y segunda posición en la general a siete puntos del líder, su compañero de escudería Kimmi Raikkonen, que finalizó en tercera posición.

Massa a parte, Lewis Hamilton centró la atención de la carrera. El inglés, consciente de la inferioridad del McLaren sobre el Ferrari, planteó una carrera a tres paradas y la apuesta le salió bien. Acabó segundo por delante de Raikkonen y frustró un nuevo doblete de la Scuderia. Hamilton tiene el liderato a tiro de siete.

La mejor noticia para McLaren no es el recorte de puntos de su número uno sobre Raikkonen, si no que Hamilton ha vuelto a ser Hamilton: el piloto brillante, agresivo, certero y tenaz, que maravilló a (casi) todos durante buena parte de 2007. Si mantiene este nivel y, sobre todo, si el McLaren mejora, el delfín de Dennis puede darle algún disgusto a los inalcanzables Ferrari.

Fernando Alonso completó un fin de semana excelente. El sexto lugar confirma a Renault como la cuarta escudería del campeonato. El asturiano luchará por los puntos en cada carrera, a la espera de un error de los tres grandes para pescar un botín mayor.

El Mundial descansa quince días. Tras vivir el tercer capítulo de la pasión turca de Massa, el Circo volverá ataviado del glamour de Mónaco, un trazado diferente, porpenso a las sorpresas, donde Alonso ha ganado en las dos últimas temporadas.

* Gracias a Carlos Ruiz Zafón por la idea del primer párrafo.




ESPERABA ALGO MÁS

10 05 2008

Contento y decepcionado a la vez. Fernando Alonso saldrá séptimo en Estambul. Un resultado decepcionante comparado con el segundo mediático de Montmeló, aunque extraordinario a la vista de las calificaciones del bicampeón en los tres primeros Grandes Premios de la temporada. El séptimo lugar confirma la mejora ostensible del R-28. Si en Albert Park, Qatar o Bahrein, Alonso sudaba la gota gorda para entrar en la Q3, en Barcelona y Turquía lo ha conseguido con relativa suficiencia. El asturiano, además, ya no pilota el monoplaza a puñetazos. El R-28 es más dócil, más manejable. Una nueva señal del progreso del Renault.

Pese a salir desde la cuarta fila, Alonso esperaba algo más del coche. “El viernes íbamos mejor, pero en calificación hemos sufrido. Basta con mirar a mi compañero, que ha sido decimoséptimo. El objetivo, puntuar.”. El asturiano intentará superar en la salida a Mark Webber, que ha colocado su Red Bull en la sexta plaza. El australiano debería ser el único coche al alcance de Alonso, porque los cinco primeros parecen inasequibles.

Inalcanzable, Felipe Massa. El brasileño ha conseguido la segunda pole de la temporada y la tercera consecutiva en Turquía, donde ya ganó en 2007. Massa se siente cómodo en Estambul, conduce con una facilidad asombrosa y el Ferrari va que se las pela. Si nada se tuerce, una circunstancia imprevisible para el imprevisible brasileño, podría sumar la segunda victoria de la temporada.

Detrás de Massa acechan los McLaren de Kovalainen y Hamilton. El finlandés no ha acusado el trompazo de Barcelona y le ha robado la segunda plaza a Hamilton, que sorpendió abordando los dos intentos de vuelta rápida con duros. Echando el aliento a las flechas de plata, arrancará Kimi Raikkonen. Se rumorea que el líder va cargado hasta las orejas y que parará más tarde que nadie. A ver…

BMW desconcierta. Los viernes van a su bola, marcando registros vulgares para un coche competitivo. Hoy Robert Kubica ha vuelto a ser más rápido que Nick Heidfeld. El polaco partirá quinto, mientras que el alemán ha decepcionado con la novena posición.




ALONSO SE ACOMODA EN LA ÉLITE

9 05 2008

La música en Renault suena diferente. El gesto sombrío y las palabras gruesas y en voz baja del arranque de temporada se han tornado en medias sonrisas esperanzadoras y adjetivos como optimismo o satisfacción. Montmeló inyectó entusiasmo a un equipo que temía un fiasco descomunal tras un arranque de campeonato para enterrar en el olvido. Estambul, de momento, reafirma lo que apuntó el nuevo R-28 en Barcelona (Renault cuarto equipo de la parrilla), aunque los viernes, viernes son. Prudencia, por lo tanto.

Alonso parece que se acomoda en la élite, una situación que se antojaba imposible al inicio de Mundial. El asturiano ha marcado el cuarto mejor tiempo en la primera sesión de entrenamientos libres y el noveno en la segunda, firmando el sexto mejor registro del día. Los Ferraris de Felipe Massa y Kimi Raikkonen, inalcanzables una vez más, los McLaren de Heikki Kovalainen y Lewis Hamilton y el Red Bull de David Coulthard han quedado por delante del bicampeón.

Pese a los buenos registros de Alonso, un halo de preocupación invade el box del equipo Renault. El director de ingenieros, Pat Symonds, reconoce que están inquietos por la avería que sufrió el propulsor del asturiano en Barcelona. Symonds teme que algo parecido a lo que le ocurrió al ovetense en Montmeló pueda ocurrirle este fin de semana en Estambul. Habrá que cruzar los dedos.

Mañana, a las 13h, entrenamientos oficiales.




SUPER AGURI LO DEJA

6 05 2008

Super Aguri abandona, lo deja. Los problemas financieros han devorado al equipo de Aguri Suzuki: “Desgraciadamente debo informar que el equipo cesará en sus actividades a partir de hoy”. El Gran Premio de Turquía, por lo tanto, contará con sólo diez equipos y veinte coches.

Super Aguri nació en 2006. Durante dos años y cuatro meses, ha participado en el Mundial, puntuando en dos ocasiones: España y Canadá 2007. La temporada pasada finalizó noveno en la clasificación de constructores, superando a Spyker (Force India) y McLaren, que fue desposeído de todos los puntos por el escándalo de espionaje sobre Ferrari.

Los impagos de uno de sus principales patrocinadores desataron los problemas de solvencia de la escudería, que cierra la persiana y deja a Takuma Sato y Anthony Davidson sin volante. El Mundial se queda un poco más huérfano.




VUELVE EL DOCTOR

4 05 2008

Necesitaba vencer, volver, sonreír por algo más que las migajas de un podium. Y El Doctor ha vuelto. No ha habido aspavientos. Las celebraciones circenses han quedado para una mejor ocasión, aunque la ocasión lo mereciera. Valentino Rossi ha vuelto a ganar y lo ha celebrado consigo mismo, olvidándose por una vez del show, dejando el espectáculo a un lado; apeándose de la moto y brindando en la intimidad con su “46″. Siete carreras sin ganar son pocas para todos y una eternidad para Il Dottore, que no vencía desde Estoril 2007. Problemas con el fisco italiano, con Yamaha, con Michelín y, sobre todo, con una nueva generación de veinteañeros imberbes, habían apartado al heptacampeón del primer lugar del podium. Sellada la paz con hacienda y con su moto, y ahora que empieza a llevarse bien con los Bridgestone, Rossi ha vencido. Lo ha hecho en Shanghai, el circuito donde la campaña pasada el mundo comenzó a darse cuenta que el Mundial se teñiría de rojo Ducati. China, en cambio, nos deja este año un campeonato abierto con cuatro gallos luchando por el premio gordo.

Dani Pedrosa encabeza la lista de aspirantes. El de Castellar tuvo que lidiar contra un Rossi embravecido y una moto carente de punta (8 km/h menos que la Yamaha y 11 menos que la Ducati). El motociclista de Honda aseguró el tiro: acabó segundo y es líder en solitario con siete puntos de margen sobre Jorge Lorenzo (2º), nueve sobre Rossi (3º) y veinticinco sobre Stoner. Pedrosa espera disponer pronto del nuevo motor de válvulas neumáticas, que debe ofrecerle unos cuantos kilómetros por hora más, cuando la pista deja de retorcerse.

El piloto que arrolló la temporada pasada en China, Casey Stoner, acabó tercero en el trazado donde comenzó a ganar el Mundial de 2007. La Ducati ya no es el pepinazo insuperable de la campaña pasada. Y no lo es, sobre todo, por méritos ajenos (la extraordinaria mejora de Honda y Yamaha), y no por deméritos propios.
 
Merece un capítulo especial Jorge Lorenzo. Con el tobillo izquierdo hecho unos zorros, con el derecho hecho polvo y recuperándose todavía de la operación en el antebrazo ha firmado una cuarta plaza sorprendente. Es inimaginable lo que puede hacer el mallorquín cuando vuelva estar al cien por cien. Bueno, sí lo es: ganar.
 
Próxima estación: Gran Premio de Francia dentro de dos semanas.