EL SOMBRERO, POR LOS SUELOS

13 04 2008

Si tras Qatar (pole y podium), nos quitamos el sombrero; si después de Jerez (pole y segunda plaza), lo dejamos colgado en el perchero; en Estoril, lo hemos cogido y  lanzado por los suelos… o por los aires. ¡Qué barbardidad! Con el triunfo en Portugal, Jorge Lorenzo rubrica el mejor inicio de un novato en la categoría pesada y se anota algún récord más, como el de piloto más joven en sumar tres podios consecutivos en la cilindrada reina.

Se agotan, no existen las palabras para explicar lo que está haciendo el mallorquín en su primer curso en MotoGP. Lo mejor es sentarse ante el televisor, ajustarse el babero y disfrutar como un enano.

La Yamaha va como un tiro (cierto), Michelín se ha puesto las pilas (también), pero Lorenzo es tan bueno como el mejor: rápido a una vuelta (tres poles en tres grandes premios) y veloz en ritmo de carrera; frena tardísimo, mete la moto por lugares imposibles, no se arruga ante nadie; descarado, insolente, atrevido, talentoso… Una joya, vamos. Una maravilla de motociclista con veinte añitos y sólo tres carreras en la chepa con una 800. Un campeón en potencia, vaya.

Quizá sea demasiado pronto para apostar por Lorenzo como candidato firme al título. La prudencia aconseja fijarse en Dani Pedrosa (segundo, empatado a puntos con el mallorquín), Valentino Rossi (tercero a catorce puntos) o Casey Stoner (cuarto a 21) como grandes favoritos, aunque la endiablada rapidez con la que se está adaptando Lorenzo a todo, va a conseguir que acabemos mofándonos de la cautela para situar al piloto de Yamaha muy arriba en la lista de posibles ganadores del Mundial.