EL DESHIELO
El enfrentamiento entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton durante la temporada que compartieron box recuerda al que mantuvieron hace casi dos décadas Alain Prost y Ayrton Senna en el taller del mismo equipo. En ninguno de los dos casos, el director de la escudería McLaren, Ron Dennis, consiguió pacificar las relaciones entre los pilotos, quizá porque el ego, la autoestima, la determinación y la competitividad de los contendientes hacían inviable el trabajo del juez.
Alain Prost se largó a Ferrari con el número 1 bajo el brazo en 1990. Alonso dió el portazo en 2007 como tercer clasificado de un Mundial, que viajó a Maranello por culpa del encarnizado cuerpo a cuerpo entre él y Hamilton.
El final de la historia de amor/odio entre El Maestro Prost y Magic Senna es de sobras conocido. Pese a todo lo que ocurrió, a las diferencias irreconciliables, a los enfrentamientos entre ambos, cuando el francés colgó el mono, Senna le llamó y le pidió: “Alain, regresa. Sin ti ya no es lo mismo”.
Puede que Alonso nunca descuelgue el teléfono para llamar a Hamilton y a la inversa. Sin embargo, los gestos de ambos en los últimos días apuntan a que ha comenzado el deshielo entre estos dos geniales campeones del mundo. Alono dio el primer paso, felicitando a Hamilton en la rueda de prensa posterior al Gran Premio de Brasil y acercándose al taller de McLaren para felicitar en persona a los mecánicos y al inglés. Hamilton contribuye a la pacifiación con sus declaraciones en Stuttgart: “Fue sensacional verle en nuestro garaje. Vino para ver al equipo, me di la vuelta y allí estaba, solo para felicitarme. Luego felicitó al resto del equipo. Ya le tenía un gran respeto, pero su gesto fue de gran hombre y le estoy muy agradecido”.
Ojalá algunos aficionados interpreten los gestos de uno y las palabras del otro como es debido. La lucha entre ambos pilotos va a ser fantástica… desde el respeto y dentro de los límites deportivos.
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De fet es quedarà igual perquè no em coneix…
jordi - Noviembre 10, 2008 at 3:20 pm